jueves, 21 de enero de 2010

Sin ti


En esta tarde gris
todo parece coincidir
el cielo se vuelve denso
y mis lágrimas caen por despecho.

Pero consuelo no tengo
consejos no escucho
y a los lamentos no les temo.

Procuro seguir viviendo
y olvidar lo que me has hecho.

Callar lo que siento, no puedo
expresar mis deseos, no debo
y el porque de tu partida, no entiendo.

Se que a tu lado
no desperdicie mi tiempo
lo que teníamos
ahora quedo como recuerdo.

Ante el amor
esta vez perdí.
Y sin ti
trataré de vivir.

Mi muerte




El día de tu llegada será el día que no te veré,
Será el día sin sentidos de mis días,
Será el día en que los ríos dejen de correr,
Será el día en que las flores que me cubrirán,
No tendrán olor.
El día de tu llegada comenzaré un largo sueño,
O quizás despierte del sueño en el que estoy.
Jamás te conoceré, cuando tu llegues yo ya no estaré,
Habré partido a una nueva vida y de ti me olvidaré.
El día de tu llegada todo será oscuridad, mis días se acabarán
Y mi sangre se secará, los días no vividos jamás llegarán
Y los rostros de mis queridos húmedos estarán...

Adios amor


En la soledad de estas cuatro paredes,
te digo adiós...
encerrada en mis pensamientos me despido de los más hermoso que he vivido,
sin lucha ni un minuto mas por tu amor,
sin esperar el encuentro de nuestros cuerpos en uno.

Me voy lejos, dónde no puedas hallarme.
Seré de aquí en más pedazo de leña que no ha encendido
el fuego de tus labios,
seré nieve bajo el sol derretida
rumbo a las aguas infinitas
y me perderé por ahí.

Te observaré de lejos, y cuidaré tu alma de cerca.
Más hoy te pido amor
no me busques, porque es tarde
y se me fue la vida.

lunes, 18 de enero de 2010

Vi morir el amor


Ayer vi morir el amor, cuando caminaba en el frío atardecer que las lluvias de agosto reclamaban.

Vi morir el amor, cuando paseaba por aquellas calles de abrazados y le hacías falta a estos brazos, ahora vacíos.

Vi morir el amor, cuando supe que estabas lejos y quizá ausente.

Vi morir el amor, cuando aquella canción de los dos, dejó de vibrar en mi pecho.

Vi morir el amor, cuando sentado junto al teléfono ansiaba una llamada que nunca llegaría o cuando el correo era ausente y quizá tardío.

Vi morir el amor, cuando paseaba por aquellos rincones de los enamorados y me di cuenta que mi brazo ya no te acompañaba.